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¿Esclavos del miedo? ¡Oh libertad! ¡Mi libertad!

Julio 2, 2009

La historia de la humanidad es la historia de la libertad humana

cristo-redentor.jpgBenedetto Croce

Quien estas líneas traza nació bajo el manto y el terror impuesto de una dinastía, hoy después de más de medio siglo, continuo sufriendo las acciones de un tirano. Ayer la vida de los ciudadanos fue de una permanente zozobra ante el inminente peligro de la muerte, por la barbarie y las atrocidades de los miembros de la dinastía. Hombres dignos y valientes vivieron “Noches de terror”. Hoy, las circunstancias han evolucionado el sistema de terror y la magnitud de los desmanes lo ha fortalecido. Las acciones y arbitrariedades son acompañados de la arrogancia y el cinismo; el tirano de turno se ha encargado mediante un pacto acumular poder para que prevalezca no tener derecho a una vida en libertad y con justicia.

Nuestro país que es el segundo más pobre de América Latina, y se caracteriza por vivir en permanente desgracia. El hambre y la miseria abundan por doquier. La angustia deambula y el pueblo humilde sufre. Pero el tirano poderoso que de manera desenfrenada y escandalosamente cada día acumula mas y mas riqueza para la familia en el poder, hace negocios oscuros con el dinero del Presupuesto de la República y con los fondos provenientes de la “ayuda fraterna” de su compadre venezolano, no se cansa de repetir que él, gobierna para los pobres y los menos desposeídos. ¡Qué cinismo! Mientras, hombres humildes, honestos luchadores amantes del trabajo viven en permanente angustia por la falta de oportunidades de trabajo y la incapacidad económica para adquirir un techo digno para vivir lejos de la insalubridad reinante ante la falta de inversiones que mejoren la salud pública. Gente humilde y hombres probos sin posibilidades de optar a una justicia con ecuanimidad, porque los magistrados y jueces encargados de administrarla están partidarizados, y responden únicamente a los intereses mezquinos del tirano en el poder. Así es hoy Nicaragua, así es hoy mi país. ¡Qué desgracia! ¡Qué horror!

¿Y la libertad? ¿Qué se entiende y que comprende ese Derecho? ¿Tenemos libertad en este sistema de gobierno? ¿A qué libertades nos referimos? ¿Después de nuestra independencia, hemos resuelto el problema de la libertad? ¿La democracia promueve la libertad? ¿Cuál es la actitud de los tiranos y dictadores ante el derecho de la libertad? ¿El sistema totalitario respeta la libertad política? ¿Qué se entiende, que garantiza y como se ejerce la libertad política? No cabe duda que existen muchas interrogantes sobre un aspecto toral en el prevalecimiento de un sistema político. En el ámbito integral del hombre, ante las necesidades esenciales de la naturaleza humana, el proceso histórico hacia la convivencia en un estado o sistema que satisfaga a cabalidad sus actuaciones y sus relaciones, ha estado centrado siempre en el ejercicio y el respeto de su libertad. La evolución de los estados o sistemas de gobierno ha llevado implícito una fundamental atención a garantizar las diversas actividades en plena libertad. Y es que la libertad, es un derecho inherente al hombre, donde su vivir solo tiene razón de ser, en la medida de su libertad.

Es posible que tu navegador no permita visualizar esta imagen. Antes de continuar, es necesario establecer, que por encima de aceptar que el estado en libertad, conlleva las oportunidades de desarrollar a plenitud la personalidad del hombre, la libertad es un derecho por naturaleza y fundamento esencial del hombre desde su nacimiento. Sin libertad el hombre pierde su esencia, y tanto su vida como sus actividades se ven cubiertas de una incertidumbre que oscurecen su destino. El hombre pierde su esperanza.

He de manifestar que ha sido leyendo los escritos del escritor amigo Flavio Rivera Montealegre de su libro a editarse, que trata del desarrollo histórico del Liberalismo en América Latina, aparecidos en revista “Temas Nicas” en la que muestra con rigor investigativo y responsabilidad fehaciente, por un lado los distintos aportes progresistas al pensamiento del liberalismo por personajes y gobiernos hacia el respeto de la libertad y el progreso, y por otro las actuaciones nefastas de las figuras dictatoriales y tiranos que la han atrasado creando problemas y complicaciones al ejercicio de la libertad, es la lectura que dio lugar a una serie de inquietudes y reflexiones, motivado en gran manera al hecho de preguntarme: ¿Que tanto ha sido nuestra responsabilidad y nuestra actitud para crear conciencia en nuestros lectores, del daño provocado por los tiranos que coartan, violentan, limitan y cercenan nuestro elemental derecho a la libertad? ¿Hasta dónde nuestra responsabilidad si no aclaramos nuestra realidad y nos pronunciamos de lo valioso de la praxis del derecho a la libertad, ante el ejercicio cotidiano de los actos malignos y dolosos de los tiranos a fines de mantener a la ciudadanía en el ostracismo y la pobreza?. Es posible que tu navegador no permita visualizar esta imagen. Rivera Montealegre, nos recuerda al pensador alemán, Ludwig von Mises en relación al liberalismo: “es una cultura, un estilo de vida en plena libertad para que el hombre alcance el máximo desarrollo intelectual para ponerlo al servicio de la sociedad y alcanzar junto con ella el máximo de felicidad”, y siendo mi deseo la felicidad de los nicaragüenses, continuo, afirmo y comparto diciendo que cuando se pretende cercenar la libertad, aunque con dificultades, ésta prevalece y lo único que se logra es identificar al opresor. De ahí la razón válida de hablar de libertad cuando el tirano actúa, porque, cuando se vulnera ese derecho, es cuando se toma conciencia. La conciencia se aviva cuando se actúa en contra de la libertad.

En los gobiernos del sistema comunista hasta hace poco conocidos como del campo socialistas, y por vergüenza política ante el desastre ideológico y el derrumbe económico de sus gobiernos, primero por aborrecimiento de las personas y ciudadanos y segundo por la incapacidad manifiesta de poder lograr desarrollo, progreso y riqueza, ahora de manera tímida se denominan “Gobiernos de Izquierda”, y en estos, el Derecho de Libertad es antítesis fundamental a sus forma de gobierno. Y es que la naturaleza política de su sistema de gobierno, es la ideología Marxista Leninista que es lo mismo decir que son de un sistema de gobierno totalitario. En estos tipos de gobiernos, su funcionamiento administrativo se caracteriza por la arbitrariedad de quienes detentan el poder; la centralización del poder responde a los intereses mezquinos del tirano o dictador, quienes de por si son inescrupulosos y obsesivos.; la falta de garantía y de respeto a los derechos fundamentales de sus ciudadanos, se expresa en la ausencia de un Estado de Derecho. En los llamados Gobiernos de Izquierda, los funcionarios responden a los caprichos e intereses del tirano, menospreciando la subordinación a las leyes y a la Constitución. La arbitrariedad y el abuso le son comunes. El tirano y dictador concentra el poder y se envicia son una sed insaciable. “El poder corrompe, y el poder absoluto corrompe absolutamente” (Lord Acton) ¿Pero cómo se explica, después de tan estrepitosa caída del campo socialista, el resurgimiento en América Latina, de los gobiernos de corte izquierdistas, unos denominados pomposamente Socialismo del siglo XXI bajo el caudillismo del Coronel Hugo Chávez, y algunos llamados Democráticos Socialistas (como el de Ortega, Lugo y Correa) ? Si bien la historia ha demostrado que el sistema Democrático es el que proporciona las mayores oportunidades para desarrollar una vida plena en libertad; con posibilidades de progreso y desarrollo; con respeto a los derechos de las personas y ciudadanos, la misma tiene debilidades que permiten a caudillos y tiranos ejercer gobiernos que atentan contra su naturaleza. Y eso es lo que ha permitido que Caudillos con discursos populistas asciendan a la primera magistratura, y con el poder propio que este proporciona manipular el destino de los pueblos y gobernados. Sin embargo, es importante recordar lo afirmado por el filosofo, escritor y visionario Austriaco Friedrich A. Hayek cuando afirmo, que: “La realización del programa socialista significa la destrucción de la libertad. El socialismo democrático, la gran utopía de las últimas generaciones, es, sencillamente, irrealizable”. De tal manera, que la vida gubernamental de esos mal gobiernos escrito está, que serán pasajeros. Aunque se manifiestan poderosos y exaltados por los “vivas” del momento, más temprano que tarde, caerán y así continuar por el sendero de la democracia.

Pero, ¿Por qué los tiranos de gobiernos totalitarios son enemigos acérrimos del sistema democrático? En principio porque en Democracia se garantiza la Libertad, y esta no le es afín. En democracia se evita la concentración del poder, -que tanto gusta a los tiranos-, mediante el funcionamiento del Estado de Derecho e independencia y separación de los poderes (Legislativo, Ejecutivo, Judicial y Electoral). Bien lo afirma el escritor y filosofo doctor Alejandro Serrano Caldera, en su artículo “Razón y naturaleza de la democracia”, al indicar, que es: “con el propósito principal de evitar la concentración de poder del que derivan siempre, la dictadura y despotismo”. De ahí su conclusión, que “solo integrando Estado de Derecho con justicia y equidad social podremos constituir y disfrutar de una verdadera democracia, pues esta integración es, así lo creo, su verdadera razón y naturaleza”. Nicaragua es un país de maravillas. En Nicaragua estamos construyendo una democracia a partir del triunfo de doña Violeta en el 90 del siglo pasado, la misma avanza lentamente, pero avanza, a pesar del daño institucional que el tirano electo por minoría y el Orteguismo le provocan.

Nicaragua es un país de maravillas. Aunque trillado, repetimos aquí: El corcho se hunde y el plomo flota. Aquí un boxeador convertido en bolseador electoral, por designio del Orteguismo en contra de la voluntad de la mayoría, lo nombran Alcalde de la capital. ¡Qué jodarria! ¿Y qué ha sucedido con el respeto a nuestros derechos de elegir conforme a la voluntad ciudadana? ¿Y la libertad política de elegir por mayoría de acuerdo a la voluntad de los ciudadanos? ¿Pero en qué consiste la libertad política? La libertad es un punto de partida de toda una amplia actividad práctica, en donde hay más que conquistar que conservar. Ahí es el momento de luchar. Derecho que no se defiende, derecho que se pierde.

La libertad política no resuelve por si misma los problemas, ésta únicamente ayuda a formar a los hombres de manera responsables, para desarrollar en ellos el sentido del interés público y dotarles de las herramientas para ejercer y defender sus derechos civiles; para comprender, actuar y vivir ejerciendo nuestros derechos de manera civilista con visión de nación y cumpliendo nuestros deberes. Por desgracia es parte de la realidad, que abundan casos en donde la necesidad hace al hombre someterse con el fin de asegurar un sustento o un puesto de trabajo, eso significa estar avasallado; pero ceder el derecho a la libertad política por miedo a la represión, es vivir esclavo del miedo. De nosotros depende nuestra libertad. ¡Oh libertad! ¡Mi libertad!


Comentarios

1 comentario para “¿Esclavos del miedo? ¡Oh libertad! ¡Mi libertad!”

  1. Flavio Rivera Montealegre on Julio 3rd, 2009 6:27

    Deseo felicitar al distinguido compatriota y amigo, Hugo Vélez Astacio, por su valioso escrito que denuncia claramente la situación miserable que vive Nicaragua bajo la tirania del bachiller Daniel Ortega. Agradezco su gentileza de mencionar especialmente mi escrito sobre El Liberalismo en América Latina, escrito que lo ha inspirado a pensar profundamente en el rol de cada ciudadano para hacer conciencia en nuestras sociedades. El haber despertado esta motivación me basta para estar satisfecho de mis esfuerzos.
    Pero también quiero aclarar que los pensadores y filósofos creadores de todas y cada una de las doctrinas politicas, como es el caso de Carlos Marx entre otros, no son los culpables que los delincuentes y mafiosos alrededor del mundo hayan tomado como bandera “politica” esas doctrinas, con el objetivo único de llegar al poder para cometer una serie de delitos que van desde el robo hasta el genocidio. El responsable del desprestigio del marxismo, del comunismo y del socialismo, no es Carlos Marx, es en primer término José Stalin, un mediocre sin capacidad intelectual, sin calidad moral y mucho menos que haya sido poseedor de calidad politica. Después de Stalin vienen otros mafiosos como Fidel Castro, Daniel Ortega, Rafael Leónidas Trujillo, Hugo Chávez Frías, y, después de éstos les siguen otros astutos pero mafiosos como Arnoldo Alemán, Manuel Zelaya Rosales, un Correa en Ecuador, un pobre, inocente e ingenuo idiota como Evo Morales en Bolivia. A esta lista tenemos que agregar a los mafiosos de “derecha” junto a los de “izquierda”, como lo han sido Anastasio Somoza Garcia y su hijo el Gral. de División A. Somoza Debayle quienes junto con los Manuel Estrada Cabrera y Maximiliano Hernández Martínez, y caudillos como Emiliano Chamorro; forman una pléyade de criminales mafiosos que llegaron al poder con el apoyo de sectores igualmente mafiosos y por la ignorancia de las grandes masas que los gobernantes de derecha no han querido concientizar y educar a plenitud. Basta leer la biografia de Carlos Marx para darnos cuenta que las familias nobles de Alemania fueron las que lo combatieron y le negaron el derecho a expresarse libremente en las publicaciones dirigadas por él, hasta lo obligaron salir al exilio, morir en Inglaterra y dejar descendencia en la Gran Bretaña monárquica, sistema que le brindó la libertad deseada y la paz anhelada para realizar su labor de filósofo. Pregunto: Quién en el mundo ha igualado, siquiera, o superado el pensamiento de Carlos Marx, a tal grado de proponer soluciones a los problemas de la Humanidad?
    Reciba pues, mi amigo, Hugo Vélez Astacio, un gran abrazo y mi agradecimiento por contribuir a divulgar el pensamiento que nos lleve a vivir en plena libertad.
    Un saludo de
    Flavio Rivera Montealegre

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