Quantcast

Reformas para la parlamentarización del sistema político nicaragüense

Noviembre 27, 2008

asamblea-2-300.jpgTodo el mundo levanta el grito al cielo rasgándose las vestiduras por el gran robo de las elecciones municipales 2008 como si el fraude fuera sorpresa.

El fraude, se fue implementado paso a paso, durante meses, como una película de miedo, que pasó ante los ojos de todo el paisito, mientras, la sociedad civil, sentados cómodamente, observando, desde la galería cinematográfica, comía Pop Corn y perros calientes, viendo como unos funcionarios de un poder del Estado se canibalizaban a unos políticos que creyeron que había democracia. Digno del circo romano.

Todo ese proceso, por medio de actos ilegítimos, de abuso a las leyes establecidas y de manipulación del sistema, fue hecho desde el Consejo Supremo Electoral, integrado por magistrados tanto del FSLN, como del PLC, en cuyo transcurso siempre votaron unánimemente y de común acuerdo. No recordamos una sola instancia que el CEN-PLC, protestara o denunciara los actos de abuso del sistema electoral, ni que alguna vez el representante legal del PLC ante el CSE, Wilfredo Navarro, presentara formalmente por escrito, protestas, denuncias o reclamos, ante el CSE, por las ilegalidades que fueron cometiendo durante un periodo de tiempo en el 2008, hasta las elecciones del 9 de noviembre, arbitrariedades que fueron denunciados, una por una, por los medios de información.

Le usurparon la diputación a Alejandro Bolaños Davis; le arrebataron el partido ALN, a Eduardo Montealegre; cambiaron la fecha de las elecciones en la costa atlántica; cancelaron ilegal y abusivamente la personalidad jurídica del Partido Conservador y del MRS, a pesar que ya estaban inscritos y participando en el proceso electoral; fue el representante legal de la Alianza PLC-Vamos con Eduardo, Wilfredo Navarro, quien solicitó que se eliminase al PC y MRS de la contienda electoral; manipularon descaradamente el proceso de cedulación; usaron bienes del Estado y de programas del gobierno para hacer campaña electoral, sin que el CSE ni la Fiscalía Especial Electoral tomaran ninguna medida; no quisieron acreditar observadores reconocidos de prestigio, solamente a los del chavismo. No invitaron a los organismos de observación internacional que tradicionalmente han observado los procesos electorales del país como la OEA, Centro Carter; irregularidades en la entrega de credenciales a los fiscales de la Alianza PLC.

En esos actos arbitrarios de parte del CSE, nunca hubo una protesta formal y consistente de quienes se consideraba (o consideran) luchaban por la democracia. Por ejemplo, cuando le cancelaron la diputación a Alejandro Bolaños, sus antiguos socios políticos, los más relevantes, lo abandonaron; cuando le cancelaron la personería al PC y a la MRS, muchas voces de la supuesta oposición democrática, que ahora gritan como monas mal tiradas, no se escucharon.

Les recordamos la frase de Cicerón, repetida por José Martí; “ver cometer un crimen, y no hacer nada para evitarlo, es hacerse cómplice del mismo.”

Es mas, los magistrados del PLC, de mucha confianza, influencia y participación, entre la cúpula del PLC, y como parte de ella, como Rene Herrera, han sido los autores materiales de este fraude. Rene Herrera, en una demostración de su característico cinismo recurrente, ha declarado a diferentes medios en relación a los hechos, confirmando lo que ya se sabía.

En referencia declaraciones de Rene Herrera:

La Prensa 11-24-08: «El viernes el magistrado electoral René Herrera admitió en una entrevista con LA PRENSA que durante el proceso electoral hubo irregularidades y que el gobernante Frente Sandinista (con supuesta ventaja en 105 de 146 alcaldías) se aprovechó de las debilidades de la Alianza Partido Liberal Constitucionalista (PLC) para hacerse con su cuestionada victoria. Además, Herrera pretendió justificar que la derrota de la oposición fue pactada entre el partido rojinegro y la cúpula de su partido, que lo excluyó el viernes por respaldar los resultados del tribunal electoral. »

El Nuevo Diario 11-23-08: «Luego de saber que el representante legal del PLC, Wilfredo Navarro, señaló que él, junto con los magistrados José Marenco Cardenal y Julio Osuna, fue expulsado del partido, Herrera expresó que Arnoldo Alemán y otros miembros de la Alianza PLC saben el rol que él jugaba en el CSE y las razones de por qué los liberales perdieron las elecciones. “Ahí (entre los miembros del PLC) hay un buen número de personas que sabe qué es lo que hice, cómo lo hice y por qué lo hice, y en esto no hay dinero. Es una decisión política y comprendo y acepto el derecho a la crítica, es horrible vivir una derrota”, afirmó el magistrado. Rene Herrera.»

La Prensa 11-22-08: «Los que lo saben, lo saben, los que no lo saben, no lo saben y tienen derecho a protestar, y tienen todo el derecho a criticar, pero yo le digo que los que saben leer, lean, en este negocio de la política, que mis decisiones en todo eso, no están reñidas con mi lealtad a mi partido PLC y a su liderazgo, ya más no le puedo decir, porque aquí no hay dinero de por medio, aquí no hay traición de por medio”, Rene Herrera.»

Sintetizando el fraude, para la memoria histórica, a continuación demostramos una vez mas, con otro acto, la displicencia con que los nicaragüenses enfrentamos, o escabullimos, los hechos que afectan nuestro sistema político, sin quejarnos, indiferentes, complacidamente, como corderitos, dejándonos encajar a cualquiera por el lomo, haciéndonos los chivos locos, hasta que nos machucan un callo, igual como pasó con el fraude, y como ha pasado con todas las reformas a la Constitución que se han hecho a espaldas de la ciudadanía, por medio de componendas entre cúpulas de partidos.

Ese acto, es la platica que se viene dando de hace algún tiempo entre el PLC y el FSLN, para cambiar el sistema de gobierno, ante la vista, silencio y complacencia de todos.

Con esa indiferencia cívica que nos caracteriza, vimos el Pacto de Transición entre el gobierno de doña Violeta y el sandinismo, por medio de la confabulación, entre Antonio Lacayo y personajes de la cúpula sandinista como Humberto Ortega. Ese Pacto entreguista de Transición, fue el paracaídas del sandinismo y de Ortega, después de ser derrotado por la UNO electoralmente en 1990, y después de haberse traicionado el programa de la UNO, por el gobierno Chamorro/Lacayo, que prefirió aliarse al sandinismo que seguir el programa de quienes lo habían llevado a la presidencia.

Durante ese gobierno Chamorro/Lacayo, (y en todos los gobiernos sucesivos de Arnoldo Alemán y Enrique Bolaños) se ignoró incluso, además del clamor nacional y de la UNO, el llamado que hizo la Conferencia Episcopal de Nicaragua, reunida en la ciudad de Bluefields, el diez de noviembre de 1993, en su mensaje firmado casualmente por el entonces secretario de la Conferencia, el Obispo y actual Arzobispo, Leopoldo Brenes Solórzano, donde dijeron y pidieron en el punto #3): ―«Constatamos, en los niveles políticos, el alejamiento entre los dirigentes y el pueblo sencillo y trabajador, que es él, quien sufre todos los desaciertos y abusos de quienes se lucran de su buena fe. Los obispos de la Conferencia episcopal de Nicaragua, sostenemos que el pueblo debe ser respetado y escuchado para que sea el gestor de su propio destino. En ese sentido, es conveniente que se conozca la voluntad del pueblo. Esta se podría conocer mediante un plebiscito en el que el pueblo se pronuncie si desea una Asamblea Nacional constituyente para una nueva Constitución Política o si prefiere reformas a la misma.»―

Los Obispos vieron, lo que nadie ha querido ver hasta el día de hoy, que es el pueblo quien debe decidir por medio de plebiscito si los cambios se hacen, como debe ser, por medio de Constituyente o reforma.

Las pendientes reformas a la Constitución para cambiar el sistema de gobierno a uno parlamentario, vienen siendo platicadas entre Ortega y Alemán, de hace algún tiempo, han sido anunciadas repetidas veces, nada menos que por un magistrado de la Corte Suprema de Justicia, Rafael Solís, y hasta han impreso un libro defendiendo las reformas pendientes propuestas por un alto funcionario legislativo sandinista, el abogado Edwin Castro, prologado por el mismo Rafael Solís. Además, un magistrado del CSE, como es Rene Herrera, ha defendido públicamente esas reformas.

En un alarde audacia, el abogado y legislador sandinista, Edwin Castro, propone el cambio asegurando, que ya Nicaragua es en parte un sistema semi parlamentario, alegando que a partir de la nefasta Constitución sandinista de 1987, se han producido una serie de cambios, que le han restado al ejecutivo muchos poderes que han pasado al control legislativo, pero olvidándose de mencionar, que esos cambios, restándole poder al ejecutivo, se han hecho mafiosamente por iniciativa del FSLN, de acuerdo con la perversa política de Ortega, de gobernar desde abajo, después que perdió el poder en 1990, cambios que se lograron pandilleramente, por medio de intimidaciones, asonadas callejeras con las turbas, amenazas y chantajes a los diferentes gobiernos: de doña Violeta, Alemán y Bolaños, que tuvieron que ceder, para que Daniel y el sandinismo, encadenaran del pescuezo a las turbas sandinistas desatadas como fieras, igual que ahora, después que se robaron las elecciones municipales.

Una demostración mas, de la forma como se burlan los sandinistas del pueblo nicaragüense, esta casualmente en las reformas propuestas, por Edwin Castro, que según él, en su libro, le dedica agradecimientos a quienes llama sus cómplices, en la idea de la parlamentizacion, Daniel Ortega Saavedra y Rafael Solís. Daniel Ortega se ha robado las elecciones municipales de noviembre 2008, de forma descarada, por medio de sus cómplices los magistrados del PLC, en el CSE.

En el proyecto de los frentistas orteguistas, de parlamentizacion, dicen que; por un lado, ya Nicaragua es un país semi parlamentario por los poderes que le han venido quitando al ejecutivo desde 1990, y que la capacidad del Estado se ha ido concentrando en la Asamblea, y por otro lado, favorecen que los grandes problemas del Estado, sean resueltos por la asamblea, por miles de razones beneficiosas que tiene el parlamentarismo, pero ahora que se roban las elecciones municipales, y cuando diputados liberales y del MRS, quieren llevar el problema a solucionarse por medio de la asamblea, los del FSLN, boicotean las reuniones de la asamblea y dicen que esta no tiene capacidad para resolver ese problema.

¿Entonces en qué quedamos?

¿Es Nicaragua o no es un Estado semi parlamentario como asegura Edwin Castro en su libro con sus cómplices Daniel Ortega y Rafael Solís?

Basta recordar, que el “demócrata” parlamentarizado Daniel Ortega, es el jefe de la pandilla que se robo las elecciones municipales en el mejor estilo pandillero, que Rafael Solís, el cómplice de la parlamentizacion, es el que prologa el libro de la propuesta parlamentizadora pero es el mismo que en reiteradas ocasiones ha dicho que la Asamblea nada tiene que ver y no puede resolver el problema del robo de las elecciones, y Edwin Castro, es el jurista, que le ha dado forma y estructura a la propuesta parlamentizadora, que defiende con muchos argumentos de conveniencia democrática, pero a su vez, es tambien el abogado representante legal del FSLN, ante el Consejo Supremo Electoral, actualmente cuando ha ocurrido el robo de las elecciones.

En base a la ilegitimidad, y al hecho que el FSLN, le ha ido restando poderes a partir de 1990, al ejecutivo, por medios pandilleros y coercitivos, para gobernar desde abajo, con chantajes, amenazas e intimidaciones, no se puede hacer un cambio de sistema de gobierno legítimo como proponen estos sandinistas. El único cambio de sistema legitimo valido, seria una Constituyente para hacer una nueva Constitución y hacer desaparecer todo vestigio de los vicios sandinistas.

Pero, ante ese alarde manipulador, queriendo cambiar el sistema de gobierno, hasta el día de hoy, no se ha escuchado una sola voz de protesta, ni de la supuesta sociedad civil, ni de la supuesta oposición, ni de los supuestos políticos opositores, contra lo que se pretende hacer por medio de componendas entre cúpulas del PLC y del FSLN.

El pueblo nicaragüense, se encuentra atrapado entre un triangulo depredador. Por un vértice, el FSLN, con un sandinismo orteguista, o un orteguismo castrista, inescrupuloso, criminal, que no se contiene ante nada y sin limites en sus ansias destructivas, por otro, un PLC, conformista, colaboracionista, entreguista, oportunista, cómplice, y por otro, una empresa privada y una derecha, indolente, egoísta, avariciosa, cuyo único interés es el enriquecimiento y los negocios sea con quien sea. ¿Por qué no decirlo? Los que detentan posiciones de poder en Nicaragua aniquilan los sueños de libertad del pueblo y colaboran entre ellos, por sus intereses. Es una pena que haya gente que traiciona el dolor del pueblo solo por mantenerse en la comodidad.

Si el PLC, el pactista, tuviera en realidad vocación democrática, hubiera sido el primero en denunciar que los cambios a la Constitución no se hacen por componendas entre dos partes a espaldas del pueblo, sino por medio de plebiscitos y constituyentes.

En Nicaragua las malas costumbres se vuelven Estatutos. No vemos a ningún académico, o miembro sobresaliente de la sociedad civil, pedir que los cambios a la Constitución se hagan por medio de constituyentes o se aprueben por plebiscitos o que sean discutidos por la nación. Hasta ahora solo lo ha dicho en 1993, la Conferencia Episcopal.

Lo que se ha escuchado, ahora, no antes, es amenazas de no aprobar las negociaciones en la asamblea por el robo electoral, de parte de algunos agraviados, como lo ha hecho Eduardo Montealegre, y tardíamente el PLC, en lo que se considera un acto de la comedia, pues ellos los PLC, son parte del cambio anunciado según lo han informado los voceros sandinistas. Nadie ha señalado ni denunciado la irregularidad de hacer cambios del sistema de gobierno por medio de componendas a espaldas del pueblo. Es decir, que si no se hubiera robado el sandinismo las elecciones municipales, a esta hora estarían todos felices y contentos discutiendo a espaldas del pueblo en la asamblea los cambios del sistema del gobierno para terminar de repartirse a perpetuidad el Estadito nicaragüense.

Repetimos, para entender mejor, lo que se ha visto ahora, de parte de los supuestos opositores a Ortega, después del robo de las elecciones, no es una protesta cívica por una legitimidad jurídica estatal, ante la propuesta de cómo se piensa hacer el cambio del sistema de gobierno, de presidencial a parlamentario, para que Daniel pueda seguir gobernado y perpetuar un sistema bipartidista PLC-FSLN, que en vez de hacerse por medio de componendas entre cúpulas, debería ser hecho por una constituyente aprobada por un plebiscito.

El silencio colaboracionista, y la falta de rechazo, ante el proceso ilegitimo anunciado para cambiar el sistema de gobierno, es una demostración adicional, del carácter viciado, superficial e improvisado de los nicaragüenses ante los asuntos cívicos y patrióticos.

Y después nos quejamos, y empezamos a buscar culpables cuando los hechos han sido consumados, sin pensar, que con nuestra abulia, oportunismo e indiferencia, somos cómplices del desbarajuste histórico de Nicaragua y su ficción cotidiana.

Tanta culpa tiene, el cuatrero que mata la vaca, como quien le aguanta la pata, o como el que contempla destazarla en silencio sin denunciar… sabiendo que la Res, es robada.

Desde 1990, los cuatreros del FSLN, Daniel, Edwin y Rafael, han dado cuchilladas fatales a la “Res pública”, Antonio Lacayo, y el gobierno Chamorro, los del PLC, Arnoldo y Cia.Ltda, Enrique Bolaños y sus despistados e ilusos asesores y colabores Kitchen Cabinet incluido, la han agarrado a la pobre Res de los cachos y de la pata, y la sociedad civil, ha visto impasible, sin hacer nada para evitarlo. Mientras tanto la pobre “Res pública”, la vaquita nicaragüita, se estremece y desangra una y otra vez desde 1821 entre los estertores de muerte.

¿Qué hacer?

Ciertamente la actitud de Montealegre ha desconcertado a Arnoldo que no ha tenido mas remedio que sumarse y navegar con la corriente, porque todo esto va en contra de sus intereses políticos y personales.

Hay que darse cuenta que accidentalmente ha surgido un movimiento mas allá del PLC, y fuera de su control, a nivel nacional, que tiene su base estructural en el PLC, aunque no necesariamente depende del PLC, sino que mas bien, en cierto sentido, el PLC, ha sido arrastrado por la avalancha de repudio a Ortega, y el PLC, no ha tenido mas remedio que ir con la corriente.

Ahora bien, lo importante es que todas estas circunstancias dispersas, diferentes consensos y común denominadores, liberales y no liberales, contra los abusos pactistas y de Ortega, que están brotando de forma espontánea como hongos en pantano, no se desperdicien y sean aprovechadas, sean reunidas, sean organizadas y encausadas por una causa común por la democracia y el bien de Nicaragua.

Lideres, como Montealegre, que parece ha madurado políticamente a pulso sobre la marcha, esperemos no equivocarnos, deben estar consciente, que no deben desperdiciar el momento, no dejar pasar la oportunidad y tomar la iniciativa y organizar las opiniones dispersas por la democracia en Nicaragua y por el rescate del liberalismo antipactista.

Posiblemente no se veía contra Daniel Ortega una avalancha de indignación como la de ahora, desde las elecciones de 1990, pero recordemos, la avalancha de indignación de 1990, organizada en la UNO, al ganar las elecciones dona Violeta, se vio deshecha y dividida por Antonio Lacayo, que según informaciones, aún antes de las elecciones ya tuvo un arreglo con los sandinistas para favorecerlos si ganaba la UNO, y en consecuencia, al ganar el gobierno Chamorro se apartó de la UNO, y todo terminó en el Pacto de Transición. Mucho se ha dicho que la transición fue obligada por la turbas, pero hay información de que antes de las elecciones ya tenían un arreglo, eso ha sido señalado por diferentes autores y analistas políticos de la situación nicaragüense, y las turbas parece que solo fue un pretexto.

Por eso hay que tener cuidado, que este proyecto de rebelión espontánea del pueblo, no sea malgastado, como ha ocurrido en el pasado que por falta de un liderazgo efectivo, estas explosiones de entusiasmo terminan en decepciones. Por eso !No confiarse! Y como decimos en Nicaragua ¡No atenerse!

La política que les sale de los cojones

Por diversas circunstancias Daniel Ortega, y su pandilla del FSLN, se vieron obligados a hacer elecciones en 1990, y tuvieron plena convicción que las ganarían. Fidel Castro, su papacito, como le dice Hugo Chávez y Daniel, no estuvo de acuerdo con eso. El sistema de Fidel y la ética política de Fidel, es la que, como ha dicho el mayor criminal de la historia, la que le sale de los cojones. ¡Elecciones para que! Por eso debemos estar claros, que si Daniel perdió el gobierno en 1990, después de todo lo que ha hecho para recuperarlo, no está dispuesto a volverlo a perder, así tenga que sacrificar nuevamente a Nicaragua. Es la política de Fidel, es la ética sandinista-comunista.

Vamos a refrescar un poco la desmemoria nicaragüense. ¿Qué se puede esperar de Ortega y su pandilla? ¿Cuál es la ética sandinista del FSLN?

Ya hemos visto las declaraciones del vice canciller de la republica Manuel Coronel Kautz, que dice que hasta se alegran que les hayan quitado la ayuda americana, y Daniel Ortega diciendo que ahora será más libre Nicaragua sin esa ayuda.

Todo lo que esta pasando, Pactos, propuesta de parlamentizacion del Estado, robo de las elecciones, pretensiones de eternizarse en el poder de Daniel Ortega, todo está de acuerdo con la ética descrita por el hermano del Canciller, Ricardo Coronel Kautz: «La ética, desde la perspectiva marxista, no es más que un prejuicio burgués usado como arma para el monopolio de la política. La ética en la política solo existe a lo interno de los partidos revolucionarios, no hacia fuera. Ya que la política en el mundo real, fuera y dentro de los partidos políticos tradicionales, especialmente en el mundo del capitalismo salvaje, no es más que el juego de la demagogia, la manipulación, el manoseo, el engaño, la venta de ilusiones, la trampa, el jueguito, la compra y venta de voluntades, el chantaje, el cinismo, las coimas, los pactos prebendarios, el nepotismo, la llamada corrupción, el abuso de la palabra y tráfico de influencias, la media mentira y media verdad, y todo lo demás. Y es que así es, no puede ser de otra manera, es algo consustancial e inextricable del sistema, es el juego del sistema, es el sistema.» Ricardo Coronel Kautz – END. 09-23-05

A Daniel Ortega, de acuerdo con las instrucciones y el ejemplo de su Papá, el inescrupuloso criminal Fidel Castro, le importa un pito que le quiten toda la ayuda americana o europea, que los bloqueen, o que el pueblo nicaragüense se muera de hambre, con tal que ellos tengan control del poder. Así ha sido antes, así es ahora, no hay que esperar cambio ninguno.

Veamos un ejemplo de la política cubana de hacer lo que les sale de los cojones.

En el 2003, se celebró en Paris la cumbre Franco-Africana, donde asistieron varios dictadores, que por ser de la izquierda radical, los organismos internacionales de defensa de los derechos humanos, mas bien los toleran con mano suave.

El tirano cubano Fidel Castro, pasó por Paris haciendo escala en su viaje a Vietnam. Viajaba acompañado por el famoso ministro de relaciones exteriores, Felipe Pérez Roque, a quién la disidencia cubana exilada le hace mofa por su cara y expresiones de bruto.

Se quedaron en el hotel Lafayette Concorde. En el lobby del hotel estaba la plana mayor de la embajada cubana y servicios de seguridad. Grupos opositores al castrismo en la calle. Pérez Roque salió del hotel y un disidente le gritó: ¡Viva el proyecto Varela! (El proyecto Varela es un proyecto de la disidencia para la democracia en Cuba).

Al escuchar esto, el Canciller cubano, con su cara de bruto, se volteó hacia quién había gritado y en plena calle de Paris, delante todos, se llevó las manos a los testículos, se los agarró, y sopesando ante el público sus genitales le gritó respondiendo: ¡El proyecto Varela me lo paso por los cojones!

Eso mismo está haciendo el vice canciller Coronel Kautz, cuando dice que ha pesar que mucha gente va a sufrir, les importa poco que les quiten la ayuda, eso está haciendo Daniel Ortega y su pandilla, particularmente los parlamentizadores Edwin Castro y Rafael Solís. Pasarse por los cojones a la oposición de Nicaragua.

Por eso hay que buscar otra estrategia. Hay que afinarla. Hay que buscar mayor solidaridad efectiva entre las diversas ideas, opiniones y agrupaciones políticas afines en el deseo de establecer una verdadera democracia, no pactista de una vez por todas, buscar como fortalecerse, unificando las opiniones dispersas.

Hay que apartarse de los pactistas, y de olvidarse de un plan a corto plazo. Es mejor hacer un plan que sea un poco más tardado pero efectivo, que estar gastando energías y pólvora en zopilotes que no hacen nada, con proyectos supuestamente opositores improvisados.

En nuestra cultura política, las anomalías y las aberraciones, nos parecen normales, hasta que tocan nuestros intereses, entonces pegamos al cielo, el grito de la mona mal tirada. ¡Pobres monos!

En la sociedad civil y entre la oposición antipactista honesta, deberían de dejar de hacerse los chivos locos y enfrentar el problema con seriedad.

Comentarios

¿Desea decir algo?