Elocuencia partidaria
Febrero 24, 2005
Un par de semanas atrás, después de haberse llevado a cabo en Jinotepe, el lanzamiento de la pre-candidatura de Herty Lewites para la presidencia de la república; el ex-coronel LenÃn Cerna, otrora jefe de la Seguridad del Estado, declaró públicamente, que aquellos que apoyan al ex-alcalde de Managua en su intento por alcanzar la Primer Magistratura, “eran como las ratas, las que abandonan el barco cuando éste comienza a hundirse”.
Casualmente esas fueron las mismas palabras que utilizó el ex-comandante Tomás Borge, al referirse a un prominente literato cuando este se separó de las filas frentistas al inicio de la década de los 90, para formar otro partido polÃtico.
En aquella ocasión, al conocer las palabras de Borge, el laureado intelectual respondió: “Pero en este caso, son las ratas las que se quedan.”
El FSLN y la disidencia
Febrero 23, 2005
Resultan interesantes la reacción y las declaraciones de la nomeklatura efeselenista ahora que Herty Lewites ha decidido postularse como candidato para la presidencia de la república.Qué raro; después de 25 años de militancia en el partido, resulta que se dan cuenta que el ex-alcalde es aliado de la burguesÃa, y hasta estos momentos descubren que es traidor, aunque hace varios años decidiera crear su propio movimiento polÃtico fuera del redÃl frentista.
Igual de curiosas son las declaraciones del ex-director de la tristemente célebre Seguridad del Estado, sobre la supuesta cobardÃa de Henry RuÃz y otras tantas sorpresas. Todo parece indicar que la DIGESE no era tan “inteligente” después de todo, ya que hasta ahora aparecen con esa noticia. Curiosamente este “intelligence report” se dá hasta que RuÃz, Carrión, Tirado, y otros, se lanzan en público a retar la dirigencia de Daniel Ortega, quién se cree y considera dueño del partido.Esa creencia por supuesto, es problema interno de los frentistas, no es culpa del resto de la población que no se lo hayan podido sacudir, pero, como nicaragüenses, nos hace pensar en la actitud que Ortega, Cerna, y demás fieles, tomarán contra la oposición, si es que lograran obtener el poder en las venideras elecciones.
¿No eran estos individuos, los que hace unos meses juraron hasta con los dedos de los pies que habÃan cambiado? En su defensa, seguramente susurrarán que la promesa de cambio fue hacia la Iglesia, no para con el resto de ciudadanos que no ostentan poder o peso polÃtico alguno.¿Entonces, en qué quedamos? ¿Han cambiado o no? Alegan hasta la saciedad que la censura y la represión se dio en aquellos años por la situación de guerra que se vivÃa, ¿Y ahora, cuál es la excusa? ¿Y cuál será cuando, de regresar al poder, empiezen a recibir señalamientos y denuncias en su contra? ¿O será que ya estamos en guerra de nuevo y no nos lo han dicho?
Seguramente tendrán otra vez la oportunidad de cometer “errores”, (asà catalogan ahora los crÃmenes y abusos a los derechos humanos), tal como pasó en la década de los ochenta; para después, una vez más, volver a pedir perdón cuando sea polÃticamente correcto y necesario, esperando que nosotros volvamos a creer o a sentir lástima.
Esa reacción intolerante hacia quienes han sido sus camaradas por muchos años, nos puede dar una buena idea de como reaccionarán contra aquellos que no lo han sido.Los nicaragüenses debemos pensar muy frÃamente las cosas. ¿Deseamos seguir avanzado, aunque sea lentamente? O ¿Queremos un poco más del pasado? Como si lo que sufrimos no fue suficiente.Con esto de ninguna manera se pretende aceptar o sugerir que la única opción restante es la de apoyar al otro partido que, igual que ellos, trafica con la estabilidad emocional de la ciudadanÃa y el progreso de la nación.
Es hora que desechemos el parámetro obsoleto de escoger al “menos malo”, porque si continuamos con esa práctica derrotista, será mejor escoger a nadie.
